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MR. BRIGHTSIDE
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Diseñar con el clima de Saltillo: sol, orientación y confort

· 5 min de lectura · Mr. Brightside

Saltillo tiene inviernos fríos, veranos secos y grandes cambios de temperatura entre el día y la noche. Así se aprovechan en el diseño para tener una casa más cómoda y que gaste menos energía.

Saltillo está a unos 1,600 metros de altura, con un clima semiseco: inviernos fríos, veranos calurosos y secos, y una diferencia notable de temperatura entre el día y la noche. Diseñar a favor de ese clima —y no en contra— hace una casa más cómoda y reduce lo que gastas en calefacción y aire acondicionado.

El sol es tu aliado en invierno

En nuestra latitud, el sol de invierno recorre el cielo bajo y por el sur. Las ventanas orientadas al sur dejan entrar ese sol y calientan pisos y muros durante el día. Es la estrategia que usamos en la Casa de Campo en Arteaga: un gran ventanal al sur para captar el sol cuando más se necesita.

Y el enemigo en verano

En verano el sol está alto, y un alero, pérgola o volado bien dimensionado sobre esas mismas ventanas las protege del sol directo. Así el mismo ventanal calienta en invierno y se mantiene sombreado en verano.

El poniente es la orientación más difícil: el sol de la tarde entra bajo y caliente. Conviene que ahí haya menos ventanas, celosías, vegetación o espacios de servicio como cochera y bodega.

Masa térmica: guardar el calor

Los materiales pesados, como la piedra, el concreto y el block, absorben calor durante el día y lo liberan en la noche. En un clima con noches frescas, esa inercia térmica suaviza los cambios de temperatura dentro de la casa.

Ventilación cruzada

Ventanas en fachadas opuestas permiten que el aire atraviese los espacios y saque el calor acumulado en las noches de verano. Las dobles alturas ayudan a que el aire caliente suba y salga por ventanas altas.

Aislar lo que más pierde

Techos y ventanas son por donde más energía se pierde. El aislamiento en losas y la cancelería con doble vidrio marcan una diferencia notable en confort durante el invierno.

Ninguna de estas estrategias es costosa si se decide desde el diseño. Corregirlas después, en cambio, sí lo es.