Proyecto residencial unifamiliar de 441 m² para una familia de cuatro integrantes en Ramos Arizpe, Coahuila, desarrollado desde el anteproyecto arquitectónico hasta el proyecto ejecutivo, con interiorismo y selección de acabados.
El reto
La familia buscaba una casa amplia y luminosa, con espacios sociales generosos para convivir, pero sin perder privacidad ni calidez. El terreno urbano pedía una fachada con carácter que se distinguiera del entorno sin resultar ostentosa.
La propuesta
El diseño prioriza la funcionalidad, la comodidad y la amplitud. Una doble altura en la escalera y la estancia conecta ambas plantas y deja entrar la luz natural hasta el centro de la casa; los ventanales amplios abren las áreas sociales hacia el exterior. La fachada combina volúmenes blancos y limpios con muros de piedra y lambrines de madera, y una iluminación indirecta que la transforma de noche.
Materiales y atmósfera
Piedra de apariencia natural, madera en tonos miel y una paleta de neutros cálidos se repiten dentro y fuera para dar continuidad. Cocina, sala, recámaras y baños se diseñaron como un mismo lenguaje: ambientes confortables, elegantes y fáciles de habitar.



